La persona del voluntario, su presencia, su actividad, el modo de interactuar constituyen para nuestros usuarios modelos referenciales de identificación, necesarios para la interiorización de sus procesos de rehabilitación y de reinserción.
La labor del voluntariado es un complemento educativo importante a la acción terapéutica-educativa del equipo. Por este motivo es conveniente que toda su actuación en el Programa esté coordinada de manera general y que sea una Comisión quien vele para que se lleven a cabo los objetivos.